martes, 25 de octubre de 2011

Perdedores...

Todos queremos ganar. Siempre vemos la victoria como positivo, y perder como lo negativo. Sin embargo, la Biblia me hace ver que para ganar tenemos que perder primero.

Una vida que vale la pena a los ojos de Dios comienza con una pérdida. Pierdes el trono de tu vida, pierdes tus planes, pierdes tu corazón, tu alma, tu mente, tus fuerzas… pierdes tu vida misma. Te haces esclavo por amor y pierdes todo lo que eras.

Sí, los cristianos somos unos perdedores.

Perdemos nuestra vida terrenal, pero tenemos vida eterna.

Perdemos nuestros planes, pero obtenemos sueños celestiales.

Perdemos momentos de placer terrenal, pero obtenemos placer eterno.

Perdemos nuestro roto corazón, pero obtenemos uno totalmente nuevo.

Perdemos nuestro pasado, pero obtenemos un nuevo futuro.

Perdemos la sangre con la que vivíamos, pero obtenemos un trasplante de sangre universal con ADN celestial.

Seee…somos unos perdedores. Perdemos todo lo que no podemos retener, pero obtenemos lo que nadie nos puede quitar. Nos rendimos en la lucha con Dios para darnos cuenta de que entrando en su equipo ya nadie te puede hacer frente. Una bandera blanca ante Dios para rendirnos ante Él y sale una mano para mostrarte lo pequeño que se ve todo desde arriba.

Me gusta ser una perdedora a los ojos de este mundo. No me da pena ¿Por qué? Porque yo sé lo que he ganado… y eso es mucho mejor.

¡Bendiciones!


 

1 comentario:

ocgaleana dijo...

Qué gran post! me sentí súper identificado, vengo de una racha de derrotas, pero poco a poco voy viendo La Victoria que me espera... bendiciones y felicidades por tu blog again...