viernes, 29 de enero de 2016

Desobediencia Civil

Cuando oí sus palabras de protesta, me enojé muchísimo, Y después de reflexionar, reprendí a los nobles y a los gobernantes:
-¡Es inconcebible que sus propios hermanos  les exijan el pago de intereses!
Convoqué además una gran asamblea contra ellos, y allí les recriminé:
-Hasta donde nos ha sido posible, hemos rescatado a nuestros hermanos judíos que fueron vendidos a los paganos. ¡Y ahora son ustedes quienes venden a sus hermanos, después de que nosotros los hemos rescatado!
Todos se quedaron callados, pues no sabían qué responder.
Yo añadí:
-Lo que están haciendo ustedes es incorrecto…  
Nehemías 5:6-9

El título que viene en este pasaje dice “Nehemías defiende a los pobres”. Es curioso. El capítulo 5 comienza relatando la protesta enérgica de hombres y mujeres del pueblo que no tiene comida suficiente,y  que ha hipotecado campos, viñedos y casas. Además otros han empeñado campos y viñedos para conseguir dinero prestado y pagar los impuestos, y otros han vendido a sus hijos como esclavos y no los pueden rescatar porque sus propiedades estaban en poder de otros…

Y es en ese momento donde Nehemías reprende a los gobernantes y nobles.  No porque fuera un gobernador, sino porque no podía callarse ante la injusticia.

Me parece curioso que excusados por nuestro credo, dejemos de lado nuestra libertad de expresión. Me he topado con mucha gente que cree que está mal ir a una marcha para exigir justicia o la salida de un gobernador.  No digo que todo cambie así, pero tampoco creo que sea algo maligno salir y expresar nuestro sentir.

Vayamos a un ejemplo más específico. Muchas veces, podríamos pensar que pedir que algún gobernador sea quitado, y expresarlo en las calles con alguna manifestación es una falta de respeto, y por lo tanto se opone a Romanos 13.  

Me parece que no es así. Hasta donde yo sé, mi libertad de expresión está dentro del margen de la ley. Puedo expresar mi disgusto y no romper la ley. Puedo levantar mi voz para ser escuchada sin faltar al respeto. Puedo señalar las acciones de una persona que está afectando mi presente o mi futuro con sus decisiones, y mantenerme dentro de lo legal.

Le pregunto a aquellos que siempre me miran raro cuando digo que yo marcharía por una causa que considero justa… ¿Acaso no hasta en los templos celebramos la independencia? ¿Estaba Miguel Hidalgo haciendo algo “legítimo”? He escuchado  en varias iglesias  el agradecimiento a Dios por la independencia, y al mismo tiempo, la incongruencia de creer que el simple hecho de  no estar de acuerdo con el gobierno es un pecado de rebeldía.

Debo detenerme para hacer una distinción. A mi parecer, hay una diferencia colosal entre ir y destruir negocios de personas trabajadoras para llamar la atención; y entre  marchar y decir que no apruebo lo que mi presidente hace.  Personalmente, me parece que no hay excusa para “destruir”, pero no encuentro una razón para no “señalar”.

Siento que a veces sobre-espiritualizamos las cosas. No digo que la oración no cambie las cosas, ni digo que no oremos. Claro que debemos orar, pues ahí está gran parte de lograr que lo imposible cambie; Sin embargo, hay cosas que también podemos/debemos hacer de manera física.

Hace dos semanas a un par de amigos y a mí nos asaltaron (Dios nos guardó de una manera muy padre, pero ese es otro tema). Resulta que sin querer, al otro día encontré unas identificaciones muy cerca de donde dejaron su vehículo. Les pregunté a los chicos si alguno le reconocía como alguno de los que nos asaltaron, pero la gran mayoría no se acordaba (evidentemente, eso de recordar las caras no es nuestro fuerte), y sólo un par me dijo que se parecía. Yo preguntaba porque estaba dispuesta a demandar en caso de que sí fuera; Sin embargo, en caso de que no lo identificaran,no quería meter en problemas a un pobre tío que no tenía nada que ver. Alguien se fue al extremo diciendo que fuéramos a golpearlo (nonono…. no lo hagan, la injusticia no se acaba con violencia), y alguien más dijo que ya dejáramos todo como estaba, que Dios en algún momento haría justicia… y lo hará, lo sé…. Sólo que me parece un poco incongruente no demandar, no levantar la voz, no expresar inconformidad, no tratar de cambiar las cosas.  

¿No es cierto que la fe siempre viene junto con la acción?

Creyentes, generalmente no logramos nada porque vemos más las diferencias que las cosas en común. Las leyes se han inclinando poco a poco hacia legalizar abortos, drogas, y uniones gays entre otras cosas. ¿Por qué? Por el simple hecho de que se unen. Quienes buscan eso, probablemente tengan poco en común de todo lo demás, pero marchan, hablan, presionan y levantan la voz con el mismo objetivo.  Nosotros, los creyentes, generalmente no hacemos eso. Han habido marchas, pero como han sido organizadas por otras personas que  no creen exaaaactamente lo que nosotros, entonces no vamos. Queremos esperar a que miles de personas que piensen exactamente igual a nosotros se reúnan y levanten la voz en un coro perfecto. Creedme, eso no pasará ni en un millón de años. ¿No sería mejor dejar de lado las diferencias y levantar la voz por eso que ambos queremos? ¿No protestantes, católicos, testigos y otros tantos más estamos a favor de la vida?  Orar cambia mucho, pero creo que no es todo a lo que estamos llamados.  Podemos hacer mucho más.

¿Acaso no agradecemos a los que, incluso con sangre, arrebataron derechos para nosotros? ¿Acaso no valoramos cuando algunos otros señalaron las injusticias y se negaron a seguir esas leyes? ¿No tomamos como héroes a aquellos que en nombre de la libertad levantaron la voz para señalar lo que debía cambiar? ¿Y qué nos hace pensar que no podemos ( e incluso DEBEMOS) hacer lo mismo hoy?

¿Por qué juzgamos tanto a los que no abandonan una causa? ¿Por qué señalamos a los que confesándose creyentes se niegan a inclinarse ante la injusticia, y en su soledad se ponen de rodillas? ¿No fueron algunos héroes de la biblia personas que en cierto momento no obedecieron al gobierno porque ésta le impedía amar a Dios y a los demás?  

Nehemías señaló a los gobernantes lo que estaba mal. No les faltó a respeto, señaló sus faltas. Si señalamos faltas y el otro se ofende es su problema, no el nuestro. No sacrifiquemos nuestros derechos en aras de un falso respeto. No sacrifiquemos la justicia en aras de una obediencia que esclaviza.

Romanos 13 nos anima a obedecer al gobierno, pero el gobierno que describe es a uno justo. Uno que protege al que hacen el bien, y que castiga a los que hacen mal. Si ésto no sucede, si el gobierno toma la actitud contraria, entonces me parece que no aplica el "deben obedecer a los gobernantes".


No se trata de oponerse al gobierno, sino de oponerse a la injusticia. Cuando ambos están del mismo lado, nos toca quedarnos en otro sitio.  No todo lo legal es justo, ni bueno, ni agradable a Dios. No todas las leyes concuerdan con los principios bíblicos.  No todo gobierno se debe obedecer al pie de la letra.   A veces, obedecer a Dios significa desobediencia civil.




Existen leyes injustas: ¿debemos estar contentos de cumplirlas, trabajar para enmendarlas, y obedecerlas hasta cuando lo hayamos logrado, o debemos incumplirlas desde el principio? -  Henry David Thoreau (Desobediencia Civil)




Martin Luther King
Martin Luther King
Pastor Estadounidense. Movilizó una marcha histórica en Washington en 1963. Se opuso a la guerra y luchó de manera pacífica por el reconocimiento de los derechos civiles de la comunidad negra.

Henry David Thoreau, el Padre de la Desobediencia Civil

Henry David Thoreau

En 1846, se negó a pagar los impuestos que el gobierno le impedía como protesta contra la esclavitud en América y fue encarcelado por ello. Ésto lo llevó a escribir "Desobediencia Civil", donde establecía la doctrina de la resistencia pacífica, la cual influiría en Gandhi y en Martin Luther King.


Sacrac, Mesac y Abednego.
"No serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado". 


Rosaparks.jpg

Rosa Parks
En 1955 se negó a darle el asiento a un blanco en Estados unidos. Eso la llevó a la cárcel pero alentó al movimiento para reconocer los derechos civiles.


independencia-mexico-la-campaña-de-hidalgo

Miguel Hidalgo

"Muera el mal gobierno"


No hay comentarios.: