sábado, 18 de diciembre de 2010

El segundo funeral de la semana....

Hoy fui y regresé de Guerrero (bueno en realidad fue ayer porque ya es de mañana). Fui al segundo funeral de la semana. Sí, dos funerales esta semana. El primero fue el de mi abuelito, el segundo fue el papá de una de mis tías, es decir, el otro abuelito cinco de mis primos. He ido a varios velorios, pero estos últimos fueron diferentes.

El primero, el de mi abuelo, fue algo extraño porque fue la primera vez que lloré en un funeral. Ya sabía que esto pasaría desde que mi abuelo se quedó en el hospital. Yo sabía que había llegado el momento, y según yo, no iba a llorar. Mi familia sabía que yo no pensaba llorar...pero lo hice. Fue la primera vez que lloro en un funeral, pero también fue la primera vez en la que asimilé que alguien cercano se iba. Incluso tuve tiempo de escribir y de pensar ese proceso. Sin embargo, también pude sentir la esperanza y la alegría de que lo vería otra vez en algún momento. Hubo lágrimas, pero también risas. Hubo palabras de aliento, pero también cantos. Hubo oración por consuelo, pero también alabanzas y momentos de adoración. Fue genial. En lugar de ver lo que nosotros habíamos perdido, había gratitud por lo que habíamos tenido, el plan de salvación fue predicado una y otra vez, y vi a mi familia más unida que nunca. Este funeral no fue como los otros a los que había ido, fue una preparación para comprender a la gente en alguna pérdida. Por primera vez estaba lista para consolar a alguien… y sí, esa fue mi función en el segundo funeral de la semana.

Hoy (ok…ayer) fui a Guerrero. Mi papá, tres tíos y yo fuimos a dar ese consuelo que Dios nos dio esta semana. Fue genial poder decir “te comprendo” y sentirlo realmente. Fue genial abrazar y dar lo que habíamos recibido. Esos momentos son difíciles de por sí… pero sin Dios son insoportables. Es la primera vez que comparto y comprendo un dolor al mismo tiempo. Es genial que Dios nos preparara para lo de hoy.
Pasajes como “Aunque tu padre y tu madre te dejaren, con todo Jehová te recogerá”, “yo estoy contigo todos los días hasta el fin del mundo” o “porque a todo lo que te envíe irás tú, y dirás todo lo que te mande” cobraron otro sentido para mi vida. Ese es Dios haciéndome pasar por cosas que jamás había experimentado para poder aprender cosas que no había comprendido.

O.O ¡Wow! No puedo describir esta semana. Compartir y recibir, consolar y ser consolada, reír y llorar, alabar y adorar, predicar, cantar, acompañar, abrazar, hablar y hasta temblar… todo lo hice esta semana, mejor dicho, Dios lo hizo en mi vida esta semana. Es increíble cómo Dios me ha enseñado tantas cosas esta semana. Es tan maravilloso su plan que no puedo atribuir todo esto a la casualidad. Hay muchas cosas que descubrí acerca de los planes de Dios para mi vida, y hasta de mí misma. Mis tíos dicen que hicimos un buen equipo, todos nos sorprendimos de la manera que Dios utilizó a cada persona y cómo acomodó todo... ya hasta nos autonombramos el "ministerio de los funerales" XD. Mi mamá ya hasta me pidió que hiciera un cuaderno con cantos y versículos específicos para esos momentos, obviamente lo haré... aunque espero no ocuparlo muy seguido :P

Gracias Dios. Creo que no tengo palabras… simplemente eres increíble.
Bendiciones! :)







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