martes, 23 de mayo de 2023

¿Dos semanas?

 

-Creo que tiene como dos años que ya no escribo. 

-¿Por qué?

-Bueno, osea, sí he escrito, pero no he publicado, pues... Creo que la última vez fue cuando murió mi padre, y creo que ya hasta lo oculte.

Fue raro encontrarle. Tenía como 12 años que ni lo veía. Al verle, de hecho, pensé que no me reconocería. Cuando ví que lo hizo, pensé que no me hablaría... pero me equivoqué.

-¿Isarona?

Fue lo primero que dijo. Sonreí. Tenía mucho tiempo que nadie me llamaba así. En verdad. Me gustó que alguien recordara ese nombre.

Esa pequeña plática que se extendió por varios minutos, me hizo mirar en retrospectiva. Muchas cosas han pasado en los más de diez años que no lo ví. Muchísimas. 

Ahorita que quise entrar al blog, ya ni me acordaba de cuál era el correo que usaba, y de pura casualidad recordé mi contraseña, porque es la que usaba para todo en ese tiempo. 

Tal parece que me hizo creer que no era justo que no escribiera. Tenía tanto que sólo lo hacía para mí misma. Me he estado acostumbrando a que mis planes no salgan,  a que mi vida cambie, que este respiro que me dí, ha sido de lo mejor. Todos queremos ser una María, a los pies de Cristo, escuchando pacientemente y que se diga de nosotros que hemos escogido la mejor parte, ¡pero cómo batallamos con el afán y la ansiedad! Hacemos planes, corremos de aquí para allá, no nos detenemos lo suficiente para escuchar pacientemente. 

Hoy hablé con una querida amiga que me ha ayudado mucho con la experiencia de sus años, y la sabiduría que ha acumulado en la vida. 

-Isa, corremos el riesgo de que lo que leemos en la Palabra, lo filtremos con nuestra forma de pensar.

Cómo me encanta escuchar a esta mujer. No se ha cansado (aún) de orar por mí, aconsejarme, y vaciar sus consejos en mis oídos, aunque sigo siendo torpe para comprenderlos todos y  esperar con paciencia. Soy una Martha que lucha por convertirse en María. 

-Que el Señor te de paciencia, para esperar y que te guíe...

-Pero que me la dé ya.- He respondido en tono de broma. 

Entre broma y broma, dice el dicho... y es cierto. Quiero paciencia, pero la quiero ya. También es cierto. Siento que otra etapa en mi vida se aproxima, y no sé cómo será. ¿Será más difícil? ¿Será más tranquila? ¿ahora en qué me probará y me enseñará el Señor?

-Creo que me niego a los cambios, -le dije a ella- no me gustan mucho que digamos. Cuando he tenido que hacer cambios, han sido más cosas externas, que yo buscándolos. 

No me gustan los cambios. Me gusta la estabilidad, saber que las cosas estarán como las dejé, que las cosas funcionen y sigan funcionando igual, pero Dios quiere tranformarnos, y es ahí cuando mi voluntad y la suya chocan como olas contra las rocas.  Mi dura voluntad poco a poco tiene que ceder ante el empuje del imponente mar. Aunque el mar no derribe de un solo golpe la roca, bien que la mueve y la transforma con el vaivén paciente de su fuerza. Cuando nuestras voluntades chocan, sólo una puede ceder y sólo una puede permanecer. 

¿Ahora qué cambios vendrán? Este es el momento difícil para mí. Cuando no tengo nada seguro, cuando las posibilidades se abren, cuando sé que algo viene... callar mi mente es difícil. Empiezo a hacer planes, empiezo a imaginarme los escenarios, y no sé cómo pedir. 

Esta noche he recordado que ni nosotros mismos sabemos pedir como nos conviene, pero Cristo sí. Esta noche quiero orar como él:

- "No se haga mi voluntad, sino la tuya".

¿Qué otra cosa podría pedir?  

Soy mejor escribiendo que hablando, aunque últimamente siento que ya ni escribiendo soy tan buena que digamos. Otra vez escribí mis oraciones, porque así  me parece más fácil expresarle al Señor lo que hay en mi corazón. Casi es la una de la mañana, y de repente me acordé que dije que escribiría en el blog. 

-¿Dos semanas? - preguntó él calculando. 

Creía que podía postear algo en dos semanas... pero esas dos semanas se me volvieron casi dos meses. 

Pero aquí estoy.  Casi dos meses después de decir que escribiría, y casi dos años del último post. 

No fueron dos semanas, pero lo hice. :) 


¿Todavía cuenta para el descuento?  :V


1 comentario:

Anónimo dijo...

Medio descuento, jajaja