viernes, 3 de enero de 2020

Mardoqueo


Mardoqueo tenía una prima joven muy hermosa y atractiva que se llamaba Hadasa, a la cual también le decían Ester. Cuando el padre y la madre de ella murieron, Mardoqueo la adoptó, la integró a su familia y la crió como su propia hija. 
Ester 1:7 NTV



Había leído el libro de Ester antes, pero nunca había visto a Mardoqueo. Siempre vemos a la prima huérfana que se levanta como reina, pero solemos pasar de largo al primo que la crió como hija suya.  Vemos a la joven que aparece en medio de la historia, pero no vemos al primo que se menciona antes que ella, o al final del libro, donde ella desaparece. Es más, me dí cuenta de que en éste libro se habla más de Mardoqueo que de la propia Ester.

Bien, bien. Vayamos al inicio y hagamos un pequeño resumen para contextualizar. Comenzamos el relato con el rey Asuero y sus riquezas. De forma generosa hace un banquete para sus funcionarios y uno para el pueblo. Ya alegre por el vino manda a traer a la reina Vasti para exhibir su belleza. Sin embargo, ésta se niega a ir. Por consejo de los sabios conocedores de las leyes, Vasti es despedida y se busca a una nueva reina entre las jóvenes vírgenes de Susa. Y ahí se menciona a Mardoqueo. Él es presentado como el primo que  había criado a Ester, y que la había adoptado como su hija. 

Ester es llevada al palacio, y lo primero que notamos es que ganó la simpatía de Jegay, quien estaba a cargo de las jóvenes del harén.  Ester no reveló sus antecedentes, porque Mardoqueo se lo había prohibido.  Las jóvenes debían completar un tratamiento de belleza de un año, y luego eran llevadas al palacio bajo el cuidado de otro eunuco.  Cuando le tocó el turno a Ester, élla sólo llevó lo que Jegay le sugirió.  Un párrafo después, Esther es proclamada reina. 

Vaya, la historia escaló demasiado rápido. Ester muestra cualidades que fueron formadas en ella desde antes. Vemos que es discreta, y que obedece a Mardoqueo. Mi experiencia con los niños me dice que no son obedientes ni discretos por naturaleza. Se tiene que trabajar con ellos para que sean así.  Ester también demuestra que sabe escuchar los consejos y tomarlos.  A mí me parece que todo esto comenzó en su crianza. Nadie empieza a ser así de la nada. Seguramente Mardoqueo tuvo algo que ver con todo esto. 

Luego la historia enfoca su atención en Mardoqueo, quien descubre una conspiración, y gracias a su intervención se salva la vida del rey.  Ahí Ester se vuelve borrosa y vemos qué clase de hombre es Mardoqueo. Es  leal, honesto y mide consecuencias. Ese es el hombre que crió a la reina.  Mardoqueo se niega a inclinarse ante un hombre, y vemos la valentía y firmeza con la que toma sus decisiones.  Esto enfurece a aquél sujeto, Amán, quien trama un plan para matarlo a él y a todo el pueblo judío del reino. Amán no puede esperar para llevarlo a cabo.

Mardoqueo se da cuenta de lo que sucede, y rasga sus vestiduras, se viste de luto, se cubre de ceniza y sale por la ciudad dando gritos de amargura. Esto llega a oídos de Ester, quien le envía ropa para que se cambie... pero no. Mardoqueo no se cambia. Por medio de un eunuco le hace saber a su prima que el pueblo está por ser destruido, le manda a decir del dinero que Amán promete pagar al tesoro real por la aniquilación de los judios, le envía una copia del edicto, y la exhorta a implorar al rey a favor de su pueblo. Ester le envía su respuesta: Si se presenta ante el rey sin ser llamada, puede morir. Y hace 30 días que no ha sido llamada. Mardoqueo no se queda callado y le manda a decir que ella no está segura tampoco. Si no es por medio de ella, por algún otro medio llegará el alivio y la liberación a los judíos. Sin embargo... ¿Qué tal si llegó al reino precisamente para un momento como ese?

Ok. Regresamos al punto. Me da la impresión de que Mardoqueo la está animando a poner en riesgo su vida con tal de salvar la de su pueblo. ¿O no es así? Aquél que la alimentó, la cuidó, la vio crecer... ahora le dice que se presente ante el rey aunque eso exponga su vida. 

Sabemos el resto de la historia. Amán, el enemigo de los judíos, termina muerto, Ester conserva su vida, el pueblo gana la pelea y Mardoqueo toma un puesto privilegiado y goza de buena fama entre los suyos. Incluso se establece una nueva fiesta. Pero esta historia comenzó a tomar sus primeros pasos en la adopción de una niña.

Mardoqueo estuvo a cargo de Ester. Si se enfermaba, él tenía que hacer algo. Si ella se equivocaba, él tenía que hacer algo. Si Ester tenía un problema, él tenía que hacer algo. No lo sé, pero puedo imaginar que Mardoqueo tuvo que responder preguntas difíciles, secar lágrimas, preparar cenas, cuidar en las enfermedades, aconsejar en medio de las situaciones y corregir en medio de las equivocaciones. Mardoqueo se tomó en serio su papel, porque cuando Ester llega al palacio, es una mujer que escucha, atiende, obedece.  Es una mujer simpática, discreta y valiente. 

Me atrevo a transportar esto a nosotros. No sé qué edad tengas, pero considero que siempre tenemos una responsabilidad con la generación que se levanta detrás de la nuestra. Siempre tenemos a alguien a quien podemos influenciar. Aquél sobrinito que se cansa de caminar y quiere que lo cargues, aquellos alumnos que te piden de tus galletas, los hijos que dejan sus calcetines fuera del cesto, el vecinito aquél que a veces cuidas, el niño que sabes que parece que nadie cuida...  No es que tengamos que adoptar a todos, no me malinterpretes. Lo que sí sé es que siempre estamos en una posición donde podemos hacernos cargo de alguien, y podemos influenciarle.

A veces nos corresponde criar, a veces sólo es estar ahí disponible en momentos clave, pero siempre habrá una oportunidad de ser el Mardoqueo de alguien.  Siempre hay la posibilidad de ser aquella persona que anime a otro a tomar su lugar, que pueda dar consejo y que cuide. Podemos ser el Mardoqueo  que ayude en la formación, que avise del peligro y que haga ver al otro de la oportunidad que tiene de hacer algo que nosotros no podemos. Podemos ser Mardoqueos que tengan cuidado de aquellos que no tienen  a alguien que les proteja.  A veces las oportunidades llegan en paquetes como la paternidad o la familia, otras llegan como trabajo, y unas más como pequeñas "coincidencias".  Pero llegan, estoy segura. 

No estoy diciendo que tengamos que resolverle la vida a todos, lo que quiero decir es que, bajo la dirección de Dios podemos llegar a ser influencia positiva para otros, y de manera muy especial para los que vienen detrás de nosotros. La historia de Ester, sin un Mardoqueo, hubiese sido muy diferente. Ester hubiese sido diferente. 

No debemos menospreciar ni subestimar las posibilidades. Tal vez hemos llegado para un momento como este. 


















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