Una de mis roomies me preguntó hace unas semanas cuál había sido la mejor época de mi vida.
-"Ésta"- Le respondí.
Creo que lo es. Éstos dos años he aprendido mucho más de Dios de lo que creí conocer toda la vida. Me ha costado mucho trabajo, pero he visto cómo Dios sana, y cómo restaura cosas. He visto cómo quita y cómo da. He entendido que tengo a un Dios que no siempre responde como uno quisiera en el fondo, pero que siempre lo hace.
No, mi vida no es perfecta. Aún dista de serlo. Sigo teniendo cosas que necesitan ser quitadas, y sigo reaccionando de maneras que no debería. ¡Ah! ¡Pero qué gracia ha sido encontrar ese perdón y esos brazos abiertos!
He dejado mucho del pasado atrás. Ya no volteo queriendo regresar.
Encuentro mucho más de lo que solía cuando leo la Biblia, y mis oraciones han cambiado mucho de sentido.
Ha sido un año muy importante. He dejado de darle tanta importancia al pasado y comienzo a prepararme para el futuro más de lo que solía.
¡Qué gracia ha sido ésta de arrastrarme hasta donde debía estar!
Y mientras algunos se preocupan por mí, preguntando que cuándo voy a salir con alguien, o que si me quiero mover de trabajo, que si quiero irme a vivir a otro lugar,o que si pienso tener hijos....yo sólo puedo agradecer a Dios por haberme traído aquí a pesar de mi torpeza.
¡Qué buen año ha sido éste!
Uno donde he aprendido a agradecer las heridas que me empujaron hacia Dios; el año donde he aprendido a abrazar la vida que tengo.
Por primera vez en mucho tiempo quise celebrarlo. Tengo tanto por agradecer. Tanto, tanto, tanto...
Veo al cielo sin reclamos. Qué diferente ha sido ésta a la vida que yo planeaba. Qué diferente el Dios que veo y el que yo pensaba que era. Sólo puedo agradecer.
No tengo todas las respuestas. No tengo todos los porqués. Pero sé una cosa. Así como Lewis, yo también he sido en muchos modos sorprendida por la alegría.
Me falta mucho, pero he avanzado mucho, y sé que Dios completará lo que ha comenzado.
Me es suficiente. Él me es suficiente. Venga lo que venga, pase lo que pase. Él se ha mostrado suficiente vez tras vez.
¡Ay Lewis! Te robo tu frase para hacerla mía.
"Ahora sé, Señor, porqué no pronuncias respuesta. Tú mismo eres la respuesta. Ante ti las preguntas se desvanecen. ¿Qué otra respuesta podría satisfacer?"
Bien dijo alguna vez Job que Dios usa el sufrimiento para hacernos entender. ¡Oh! ¡Vaya que lo hace!
Me siento muy agradecida por la vida que tengo. No sé si el próximo año se me volverá a destruir, pero hoy, ésta noche, sólo sé que le tengo a Él. Él es mío para siempre. Y eso hace que pueda abrazar mi vida tal y como es.
Que venga lo que venga. Que pase lo que tenga que pasar. Lo único que necesito en realidad no se moverá.
Mi corazón descansa.
Sí, lo dije.
Mi corazón por fin descansa.
Y espero que el tuyo también pueda encontrarle. :)
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