Y le contestarán los justos: "Señor, ¿Cuándo te vimos hambriento y te alimentamos, o sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos como forastero y te dimos alojamiento, o necesitado de ropa y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y te visitamos? Mateo 25:37-39
-¿Qué haces?
Rápidamente se retiró apenado al darse cuenta de que le había visto tomar una foto.
-Quiero una foto de tus manos trabajando. - Dijo mientras sonreía al ver el resultado en la pantalla de su celular.
No estaba haciendo nada especial. Sólo estaba cortando cartón con un cutter. No era la gran cosa. Mi pequeña comisión era cortar pestañas de las cajas para luego hacerle unos cortes y con eso hacer el techo de un molino. No me encantó la idea por dos sencillas razones: La primera es que no considero mis manos como lo más bello del universo. Jaja. No es que las considere feas, sino que simplemente no son la parte que más me gusta de mí. Y dos… ¡Sólo estaba cortando cartón!
Cuando me tomó la foto, parecía que no quería que me diera cuenta, pero sentí su presencia, así como cuando una sombra se mueve cerca.
Me sonreí. Me parece genial estar con personas así, que encuentran lo mágico en lo común, y especial de lo ordinario. Al alejarse dijo algo así como: “voy a subirla”. No supe a dónde ni quise saberlo. Jajaja… considero improbable ser una de las mejores fotos de su galería, y eso que ni siquiera la he visto.
Seguí trabajando. “Sólo estoy cortando cartón”, me recordé a mí misma. Como si lo que estuviera haciendo fuera lo más simple y menos importante de todas las tareas terrenales. De repente recordé que, aunque aquél personaje se hubiera ido, aún había una mirada sobre mí. Recordé que han habido pequeñas cosas que Él ha visto. Me dí cuenta de que mis manos podrían tener una galería propia. Hay cosas que probablemente no he tomado en cuenta y que el cielo sí.
Esta noche creo haberle escuchado decir que lo pequeño también es importante. Creo haber entendido entre sueños que algunas que yo he olvidado, él las recuerda. Que pequeños esfuerzos pasados, para él siguen presentes. No para dejarme ahí estancada en el recuerdo, viviendo de pequeñas victorias atrasadas, sino para acumularlas al fin de la carrera como pequeñas medallas para presentar a mi país de origen.
-”¡Oh!, ¡Vamos Isabel! ¡Sólo ha sido cartón!”- me he dicho ayer. Pero para la persona de la foto fue ayuda. Fue tiempo. Fue esfuerzo.
-”¡oh!, ¡vamos Isabel!, ¡sólo ha sido una oración! ¡Sólo han sido unas palabras! ¡Sólo ha sido un escrito! ¡sólo han sido unos minutos! ¡Sólo ha sido una conversación! ¡sólo ha sido un abrazo! ¡sólo ha sido escuchar!
… pero quién sabe. Tal vez para el cielo sea más. Tal vez el cielo también esté tomando foto.
Contacto:
isarona@hotmail.es

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