“Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado”
Juan 17:3
-Yo no creo en el cristianismo.
-¿Ah? ¿Sí? ¿Por qué? – le pregunté.
- El cristianismo simplemente es una lista de reglas que
alguien inventó para que todos nos portáramos bien. Eres bueno, vas al cielo.
Eres malo vas al infierno. La religión es un método de control social. – dijo muy
seguro mi compañero de la universidad mientras dizque trabajábamos :P
- ¿En serio? La Biblia
que yo tengo dice que la gente mala también va al cielo.
A juzgar por su cara, eso lo confundió. ¿Gente mala que va
al cielo?
- Sí, hay gente que se ha portado muy mal, y que irá al
cielo. Y hay gente que clasificarías como “buena”, pero irá al infierno.
- ¿Entonces de qué depende?
- De si conoces a Cristo y lo sigues, o no.
Ahí tienes a un chico universitario con los ojos abiertos como
platos. Creo que nadie le había dicho que ese es el evangelio. Conocer a
Jesucristo. El destino por la eternidad no tiene que ver con nuestro comportamiento.
Noup, los chicos buenos no van al cielo
por ser buenos. Es más, no hay buenos sino Jesucristo. Con esto
no quiero decir que puedes hacer lo que quieras y aun así ir al cielo,
recordemos que los frutos son evidencia de una verdadera conversión, y una
verdadera conversión es evidencia de la salvación. Puesto de otra manera,
hacemos las cosas que Dios quiere que hagamos porque lo amamos, y lo amamos porque
Él nos amó primero. Obedecerlo es el resultado de amarlo.
Regresando a lo que dijo mi compañero, el cristianismo no es
un método de control social. Pregúntale a mis hermanos en China, India, o en
cualquiera de los países donde lo que creemos es ilegal. Las leyes de su país
no superan a las escritas en nuestro corazón. Existen iglesias subterráneas, cristianos en
las cárceles, mártires... Da la “casualidad” de que aquí tenemos libertad de
culto y expresión, y por eso es “legal” lo que creemos; pero en otros lugares,
los cristianos como yo somos criminales.
Algunos se fueron con la finta y entendieron que debían
portarse bien para ir al cielo. La Biblia no dice eso, la Biblia dice que la
salvación depende de conocerle a Él. Una vez más, no se trata de nosotros, sino
de Él. No podemos salvarnos por nuestros medios, la persona más buena en este
mundo se queda corta al compararla con Jesucristo.
No, la gente “buena” no va al cielo, simplemente porque la
gente buena no existe. Simplemente somos una bola de gente mala justificada por la
sangre del único que sí merecía el cielo.
Richard Baxter una vez dijo: “Que se escriba
"Merecido" en el suelo del infierno, pero en la puerta del cielo y la
vida: "Dádiva gratuita.” Así es.
Merecemos el infierno, sin embargo, Jesucristo abrió la otra opción: Salvación
por medio de conocerle a Él.
Otra vez, y para variar,
todo se trata de Él.
¡Soli Deo Gloria!
Isarona

No hay comentarios.:
Publicar un comentario