lunes, 9 de mayo de 2011

Solo con mi soledad

¿Te preguntas si hay alguien que te entiende? ¿Qué te pasó? ¿Perdiste a un amigo? ¿Alguien que querías mucho murió? ¿Sientes que no perteneces a tu familia? ¿No encajas en ningún lugar? ¿Te sientes solo? ¿Alguien te falló a pesar de que te prometió estar contigo hasta la muerte?

¡Oh, sí! Conozco a alguien que te entiende perfectamente. No, no soy yo. En algunas cosas te podría decir que me identifico contigo, pero no en todo. Sin embargo, puedo presentarte a alguien que conoce todas esas situaciones. Bien, te presento a mi bff: Jesús

Rechazado por la sociedad, traicionado, criticado por muchos y a veces incomprendido por los suyos…. En la Biblia no encontramos una escena donde Él esté de picnic con su familia o donde sus hermanos celebren su cumpleaños. Sus regalos venían de gente que apenas y le conocía, y jamás encontramos a alguien que se le acerque a darle un abrazo cuando está llorando. Nunca lo vemos siendo consolado por alguien o portando un brazalete de la amistad. Su muerte no fue menos solitaria: Él en medio de la agonía y nadie se da cuenta… todos durmiendo (bien, gracias), acto seguido es traicionado por quien se sentó al lado de él en la cena, y luego es aprehendido mientras sus fieles discípulos desaparecen. El único que se queda con él solo lo ve de lejos (gracias por tu apoyo, amigo), y momentos después lo niega a pesar de que le prometió estar con él hasta la muerte. Mientras Jesús sufre en el madero, de sus hermanos y padre no vemos ni sus luces…

¿Que si hay alguien que comprende la soledad, el rechazo y la traición? Sí, sí hay alguien. Te presento a Jesús cuando está solo con su soledad.

Sin quejas, sin hacerse la víctima, dándole más importancia a cuánto necesitaba aquél y restándole importancia a cuánto él quería un abrazo. Ahí lo vemos en la Biblia, consolando a la viuda, tocando al enfermo que nadie quiere, y preocupándose por cinco mil que no tienen qué comer.

Ese es el Jesús que amo. Soportando todo por amor a ti y a mí. Pasando las cosas más dolorosas para poder decir “te entiendo” de manera genuina mientras lloras en la orilla de la cama o mientras tomas una ducha. No puedes decir que nadie te entiende porque Él está ahí. El único que puede decirte “sé lo que se siente” o “yo también pasé por eso” sin fingir dolor. Él lo vivió en carne propia, él también lloró y se sintió solo. Ese es mi amigo, el que me abraza siempre y el único que comprende totalmente lo que mi corazón siente. Si quieres puede ser tu bff también. Créeme cuando te digo que Él lo entiende todo.

“Jesús lloró” Juan 11:35

¡Bendiciones!









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