lunes, 16 de mayo de 2011

100%-0% (El amor al estilo de Dios)

El mundo me enseño que el amor se trata de 50%-50%. Yo pongo una parte, tú la otra. Lo más positivo que he escuchado es 100%-100%. Yo doy todo, pero también espero que tú pongas todo. Sin embargo, leyendo primera de Juan me di cuenta de una cosa totalmente fuera de este mundo: El verdadero amor es 100%-0%, yo doy todo y no espero nada de ti.

La Biblia dice en 1 Juan 4:10 que el amor consiste “no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.”. Él nos amó cuando nosotros no lo amábamos, y dio todo por nosotros sabiendo que jamás podríamos pagarle nada.

Este es el amor de Dios. Sin embargo, ahí no termina todo. El siguiente versículo dice “Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros”. En otras palabras, yo lo entiendo como Dios diciendo “¡Hey! ¿Te das cuenta de cómo te amé? ¡Ve y haz lo mismo!”

Mi vida no siempre está rodeada de gente que es linda conmigo. Me he encontrado con gente a la que no le caigo bien, que no me habla o a la  que simplemente le parezco rara . Cuando leí 1 Juan Dios me dio un zape y me dijo “Ahí está tu oportunidad de amar a alguien que no te dará el 100%”.

La misma Biblia lo dice, es fácil amar a los que nos hacen bien, es fácil amar a los amigos y a los que son personas lindas… pero eso no tiene ningún mérito. Toda la gente puede hacerlo, hasta los que no son de Cristo. El verdadero reto es amar cuando no nos aman porque eso no es lo normal.

Yo no estoy diciendo esto  porque yo sepa amar al estilo de Dios, sino porque estoy aprendiendo a hacerlo. Leerlo es fácil, escribirlo es fácil,  pero hacerlo me es muy difícil, especialmente cuando reconozco que muchas veces he sido la persona del 0%. Cuando veo el amor con el que Dios nos ama puedo ver que no tenemos excusa para decir “¿Cómo lo hago?” Nuestro claro ejemplo es Él. ¿Cómo lo hacemos? Como lo hizo él: con sacrificio, entrega, tiempo, paciencia, y hasta lágrimas, considerando al otro como superior, amando aun cuando en el momento más difícil esas personas no te ayuden. ¡Pff! No sé para ti, pero para mí esto es todo un reto, especialmente estos días donde Dios me ha dado claras oportunidades para amar a su estilo de 100%-0%.

Si amamos a Dios, DEBEMOS amar a nuestro prójimo. No solo tolerarlos o soportarlos… sino amarlos. Eso es mucho más allá. Y como eso no sale naturalmente de nuestro corazón, necesitamos que Dios nos enseñe a amar con el amor con el que Él nos amó.

Nosotros amamos a Dios porque Él nos amó primero ¿Acaso Dios pide demasiado cuando nos dice que hagamos lo mismo que Él hizo con nosotros?

Espero que juntos podamos aprender a amar a Su estilo. Espero que a través de nuestra vida alguien se encuentre con el amor de Dios cuando menos lo espera. Uhhmm… algo así como cuando Dios nos amó.

¡Bendiciones!







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