viernes, 6 de agosto de 2010

Enojados con Dios....

enojado porque no le dejé subir a unos tubos de  donde se podía caer...
Ayer tuve un pequeño problema con mi sobrino. Se enojó conmigo porque saltó y se pegó en una barra de concreto en la cabeza. ¿Mi error? Estar presente y abrazarlo.

 Esta no es la primera vez que me culpa de algo así. Ha habido ocasiones en las que se cae o se pega ...o lo que sea, y se enoja con quien sea que esté a su lado. Para mi desgracia, esto sucede muchas veces conmigo. Hasta mi hermana se ríe porque  dice que esta situación pasa mucho cuando estamos juntos.

Esto da risa porque  de aquí en muchos años (si Dios nos regala vida todavía) me reiré de esto con mi sobrino. Pero, ¿Sabes? Hay una situación similar que no me da gracia.

Últimamente he platicado con gente que está enojada con Dios. Poniendome un poco a analizar, me di cuenta de que es la misma actitud que mi sobrino a veces toma conmigo. La gente se enoja con Dios porque Él trata de protegerles. Las personas toman una actitud negativa con Dios cuando todo lo que ven es que Él pone límites, y dejan de ver que lo hace por amor.

A veces nos enojamos por cosas que nosotros mismos causamos con nuestra desobediencia. Nos enojamos como niños cuando se nos prohíben cosas, sin siquiera comprender que lo hace por amor.

Dios me quitó esto.... Dios permitió esto.... Dios no quiere que haga esto.... Dios no me dá esto... y comenzamos a relucir nuestro egoísmo.

Amo a mi sobrino. Haría lo que fuera por él. Pero él no lo entiende aún. No me sorprendería que la próxima vez que se caiga y que lo ayude a levantarse él se enoje. Es un niño.

Espero que algún día entendamos lo incoherente que es enojarse con quien nos ama más. No hay razón para hacerlo. Jamás ha fallado y jamás lo hará.  Nosotros somos los que fallamos, pero parecemos no entenderlo.

Bendiciones!!

No hay comentarios.: