Recuerdo que hace algún tiempo estaba a punto de hacer un examen cuando escuché a uno de mis compañeros decir “¡¡Ayúdame Dios!!” con algo de desesperación (créeme cuando hablo de desesperación). Recuerdo también haber volteado a decirle algo como: “ahora si te acuerdas de Dios, ¿verdad?” y él contestándome “obvio, para eso sirve”. Para mi molestia el examen comenzó y ya no le pude decir nada.
Tal vez conozcas a alguien, o tú mismo te has encontrado pidiéndole cosas a Dios, y en verdad esperas que Dios te las dé. A veces exigimos como si Dios fuera un hada madrina de los deseos.
Si te identificas, déjame decirte algo que he aprendido. Dios no es Santa, ni los reyes magos…
Sí, sé que suena algo tonta mi comparación, pero si somos honestos, algunos reconoceremos que a veces esperamos que Dios (como santa) cumpla nuestros deseos. Y, en algunos casos, que ceda ante nuestros chantajes tipo “tú me das X, yo te doy Y”.
Veamos lo que dice la Biblia…
Marcos 12:24 dice:
“Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis y os vendrá.”
Ya te puedo ver diciéndome “¿Ves Isabel? ¡Es claro que Él quiere darme toooodo lo que yo quiero!” Bien, parece que esta vez estamos en desacuerdo…ya leíste ¿Santiago 4:3?
Pedis, y no recibís; porque pedís mal, para gastarlo en vuestros placeres.
Bueno, osea... ¿¿cómo??? Primero se nos dice que recibiremos todo lo que pidamos, y luego dice que no recibimos porque pedimos mal?? Uhm… tal parece que estamos olvidando algo. Tal vez la pista que nos falta esté en Salmos 37:4, que dice “Deléitate en Jehová, y él te concederá los anhelos (peticiones) de tu corazón”
Estoy segura de que Dios desea darnos los que nuestro corazón anhela, pero también estoy segura de que Él está más interesado en darnos lo que nos conviene que en darnos todo lo que pedimos. Y aún más interesado en que nos deleitemos en Él que en que nos deleitemos en sus regalos.
Recuerdo que hubo un tiempo que mi hermana quería tener una moto (no me pregunten porqué, no tengo ni la más mínima idea), pero mis papás le dijeron ¡¡NO y NO!! Obviamente mi hermana no tuvo moto, pero tampoco tuvo ningún accidente =) Tenemos mucha suerte para encontrarnos con gente accidentada o para estar cerca de situaciones así, así es que ahora agradezco que no le hayan permitido eso… porque tal vez ya no tendría hermanita =(
Dios es un padre amoroso. Tan amoroso como para darnos lo mejor y tan amoroso como para no darnos todo lo que pedimos. Eso emociona mi corazón por dos razones:
1.- Me demuestra el amor que Dios me tiene y que va más allá de mi comprensión.
2.- Porque de niña yo una vez dije que quería ser pepenadora. =S (no te rías… conozco un caso de alguien que quiso ser tortillera profesional)
Dios no se trata de lo que podamos conseguir de Él. Se trata de amarle a Él. Nos hemos enfocado mal. No se trata de pasar un examen sin estudiar… se trata de conocer a quien te creo y creó el universo.. (OH! MY GOD! ENTIENDES LA GRANDEZA DE ESO??)
Hay un versículo que me encanta en Juan 15:7, que dice:
“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis y os será hecho”
¡Buenas noticias para todos! Dios no cederá ante nuestros chantajes ni le presionamos con nuestros caprichos, pero mientras tengamos sus mandamientos presentes y su amor como la raíz de nuestras motivaciones, estoy segura que pediremos cosas que a Él le complacerá darnos, y dejaremos de pedir mal. Dejaremos de enfocarnos en nuestros caprichos… y en los exámenes para los que no estudiamos.
Bendiciones!! =)
pd. ¿Sabían que yo jamás creí en Santa? (obvio tampoco en el ratón Pérez, ni en el hada de los dientes, ni en los reyes magos...)
ESO Q VDD? =s

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