viernes, 16 de abril de 2010

Violencia en Morelos... hay esperanza??

Durante la hora pasada, por lo menos cinco personas me han pedido que no salga de mi casa. Hay toque de queda “voluntario” (no oficial hasta donde yo sé) porque los narcos enviaron mensajes de que este fin de semana será violento en mi ciudad y recomendaron no salir.

A partir de diciembre la ciudad donde nací ha visto cosas que jamás se habían visto. Mi vecina fue asesinada, mataron a Beltrán Leyva en un lugar por el que paso a diario para ir a la universidad, a dos calles de mi casa encontraron a ocho secuestradores y a cuatro secuestrados (mi mamá pudo ver desde mi cuarto cómo se llevaban a uno…DESDE MI CUARTOOO!!), colgaron a dos jóvenes frente a Galerías, Etc, etc… las historias son muchísimas. Y para agravar las cosas, un periódico donde se exhiben fotos explícitas de la violencia y muerte en Morelos se ha vuelto popular.

Estuve checando facebook y twitter y ya hay varios comentarios al respecto. A algunos los sacaron de la escuela sin explicación y a uno de mis vecinos lo regresaron del trabajo. También he visto chistes como “Cuernavaca, la ciudad de la eterna balacera” y “Moda en Cuernavaca: Primavera-Verano 2009: Cubre bocas. Primavera-Verano 2010: chaleco antibalas. BE FASHION!”. Hay incluso quien dice “hasta no verlo en el eXtra! de Morelos, no creerlo!!”

No sé si tú ves lo mismo que yo, pero esto es una emergencia. No me refiero a la psicosis de toda la gente que te dice “¡¡no salgas!!”, me refiero a que necesitamos a Dios en nuestra ciudad. No solo para que la ola de violencia no toque a nuestras familias y amigos, también porque nuestra ciudad necesita esperanza. Ya hemos visto que ni la policía, ni el gobierno, ni nadie ha podido mantener el control. Mucha gente se pregunta ¿En quién podemos confiar? ¿Quién nos puede librar de tal violencia? ¿Cuándo terminará todo esto? ¿Qué puedo hacer yo para que esto termine?

Pues bien, mi respuesta una y otra vez es: solo podemos confiar en Dios, solo Dios nos puede librar, y solo Dios sabe cuándo terminara todo esto de una vez por todas.

Y ahora… ¿habrá algo que tú y yo podamos hacer?

Sí, si hay algo. Se llama oración.

Santiago 5:17-18 habla de un hombre llamado Elías. Ese chico también tenía pasiones semejantes a las nuestras, y (obviamente) debilidades y defectos similares a los nuestros. Sin embargo, una oración que salió de su boca alteró el ambiente. Me llama la atención que dice la Biblia que oró “fervientemente”. Si entiendes esta palabra de la misma manera que yo, te imaginarás a alguien pidiendo desesperadamente y con todo su ser que las cosas sucedan. Alguien que dice “¡Dios! ¡No busques más! ¡Soy la persona que se pondrá en la brecha a favor de la tierra!” (Ezequiel 22:30); alguien que cree y dice “Eres Dios de Toda carne, y sé que no hay nada difícil para ti” (Jeremías 32:27); alguien que declara “Para los hombres esto es imposible, mas para Dios todo es posible”.

No subestimemos el poder de la oración. Ésta es una de las armas más poderosas que tenemos.

Nosotros no tenemos cuernos de chivo ni nada de esas cosas porque nuestras no son carnales. Las armas de los narcos solo destruyen a las personas. Nuestras armas cambian el mundo espiritual y se reflejan en lo físico. Nuestra lucha no es física, es contra principados, potestades, gobernadores de las tinieblas y huestes de maldad en las regiones celestes (Efesios 6:12).

No hay razón para caer en una psicosis, estamos protegidos bajo sus alas. Podemos confiar en Él y en su soberanía. Pero no debemos olvidar que somos soldados y que estamos en una guerra. Nosotros no debemos sentirnos como si fuéramos los que quedaron atrapados en medio de la guerra, porque nosotros somos los que debemos estar luchando. No debemos escondernos, es hora de levantarnos.
Por último, quiero compartir un pasaje contigo.
“yo he buscado entre ellos a alguien que se interponga entre mi pueblo y yo, y saque la cara por él para que yo no lo destruya ¡Y no lo he hallado! Por eso derramaré mi ira sobre ellos; los consumiré con el fuego de mi ira, y haré recaer sobre ellos todo el mal que han hecho. Lo afirma el Señor omnipotente.” Ezequiel 22:30-31
Muchos dicen que olvidar la historia nos condena a repetirla. Ahora, ¿Dejarás que tu pueblo (ciudad) sea destruido? ¿O serás la persona que dé la cara por él para que Dios no lo destruya?

Así que te invito hoy a que dejes de decir todo lo que tu gobierno no puede a hacer y comiences a ver lo que Dios sí puede hacer. Nosotros no podemos hacer nada por nosotros mismos, lo único que podemos hacer es recurrir al Dios soberano que puede hacer cualquier cosa y obedecer sus órdenes.

Te invito a que nos unamos en oración a partir de hoy a las 10 pm. Siempre debemos estar orando, pero esta es una invitación especial porque se pronostica un fin de semana muy violento en Morelos. Necesitamos a los esforzados y valientes en la brecha…


¿Te unirás a nosotros tú también?

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