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domingo, 9 de diciembre de 2012

Soñadores


...de repente me llevó a un lugar, era como una biblioteca muy grande, llena de libros de muchos tipos.

-¿Qué es esto?

-Son libros que no se han escrito en la tierra. Libros que quiero que sean llevados allá. También tengo canciones que no se han escuchado en la tierra, pero que por milenios se han escuchado en la eternidad. Tengo ideas que no han estado en ninguna mente, tengo cuadros que no se han pintado, tengo juegos que no se han jugado, tengo danzas que nadie ha ejecutado… tengo muchas cosas aquí almacenadas desde hace mucho tiempo.

-¿Y porqué están aquí almacenadas?

-Porque estoy esperando dos cosas. La primera es que nazca la persona para quien yo creé cada una de estas cosas. Desde antes de nacer, he escrito canciones para mis músicos, libros para mis escritores, danzas para mis bailarines, pinturas, esculturas y toda clase de cosas para mis artistas, descubrimientos, aportes médicos, leyes que no han sido interpretadas, películas que no se han filmado, proyectos, construcciones, métodos y toda clase de cosas que pudieras imaginar. Tengo hasta platillos. Tengo cosas que no se han visto, que no se han imaginado, que no han nacido. Esos son los planes que tengo para cada uno, así que espero con ansias el momento en el que los pondré en la tierra para que ellos traigan todo esto a la tierra.

-¿Porqué hay algunas cosas empolvadas?

Noté que no sonrió. Noté que no me respondió con el entusiasmo con el que me platicó que quería que nacieran.

-Solo espero a que sueñen. Espero que esas personas sueñen mis sueños. Necesito soñadores que se atrevan a desafiar las leyes naturales, que se atrevan a sacrificar todo, que se apasionen con lo que a mí me apasiona, que me amen, que me vivan. Yo quiero, pero ellos no siempre lo hacen.  Estoy esperando a que sueñen mis sueños, que abandonen los suyos y abracen los míos.

-Yo quiero soñarlos papá-Le dije- y abracé el libro que me había dado, y no dejé caer ninguna letra que él había puesto en mis manos.

Sonrió.

Todo lo que podía pensar era “¡SONRIÓ! ¡LO HICE SONREÍR!” Yo simplemente estaba extasiada con su boca. Sonrió y me bastó. Sonrió y supe que había hecho lo correcto. Estaba soñando sus sueños y eso me era suficiente.

Ahora lo sé. Tenemos todo lo que tenemos para cumplir nuestro destino y propósito en la tierra. Solo necesitamos soñar... soñar Sus sueños.

Isarona

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