miércoles, 21 de septiembre de 2016

La sonrisa escondida de Dios

 En todo esto, no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno.
Job 1:22

Durante las últimas semanas he tenido lo que alguien describió como "una racha de mala suerte" o "una nube negra sobre mí" (jaja). Básicamente en mi vida todo se ha movido, y por lo visto, se moverá aún más. Cosas que consideraba seguras dejaron de estar, personas que suponía que estarían conmigo ya no están, situaciones que nunca pensé que pasarían, pasaron. Literal, Dios agotó mis recursos y tocó prácticamente todo aspecto de mi vida. Lo familiar, emocional, económico, espiritual...

Sin saber que iba a medio camino, y sin tener idea de que todavía me esperaban más cosas, platiqué con mi pastor ( y amigo) y le dije lo que sentía. En un momento sentí que Dios fue cruel. Todo fue tan rápido, todo tan tajante, una cosa tras otra... Él me dijo que tuviera cuidado con lo que decía. Y tenía razón.

Los tiempos para mí han cambiado. Las situaciones, los planes, todo cambió. Creo que en mi vida no ha quedado nada intacto ante el huracán que Dios trajo. Sí, y digo Dios porque a juzgar por lo que he aprendido todo fue planeado.

Bien sé que Dios destruye nuestro pasado y nuestro presente con tal de que nosotros no destruyamos nuestro futuro. Yo sabía qué era que Dios destruyera mis planes, pero no sabía qué era que destruyera mi vida.

Aún en este momento sigo recibiendo noticias que me hacen estar pensando en Job, que veía a sus siervos venir uno tras otro para recibir noticias que no le alegrarían.

Y no me malinterpreten, no estoy tirada a la perdición, sumida en la depresión ni nada por el estilo. Sólo recuerdo Job porque esta semana él me ha dado una gran lección.

Leyendo acerca de él me dí cuenta de que el diablo había sido el que había querido tocar su vida, pero en realidad, Job le atribuyó todo  a Dios.

"En cuanto Job oyó esto, se puso de pie y rompió su ropa en señal de dolor; luego se rasuró la cabeza y se inclinó hasta el suelo para adorar a Dios.  Y dijo:«Nada he traído a este mundo,y nada me voy a llevar.¡Bendigo a Dios cuando da! ¡Bendigo a Dios cuando quita!»  Y a pesar de todo lo que le había sucedido, Job no ofendió a Dios ni le echó la culpa" 

Otras versiones dicen que Job "no atribuyó a Dios despropósito alguno". Es decir, Job creía que Dios no había perdido el control, y que, ultimadamente, todo era parte de un plan. Y el plan era Suyo, y bueno. Job tomó lo que satanás quiso hacerle como algo que Dios había permitido con un fin.  Otra versión dice que Job no le atribuyó a Dios locura.  Así es, people, Dios no estaba loco al permitir todo.

Por mucho tiempo y en medio de muchas circunstancias he aprendido que la vida nunca sucede tal y como la planeas. También he visto que hay cosas que cobran sentido años después. Hay cosas que cambiaron y en su momento no las quise como eran, pero que ahora veo que han sido de lo mejor que me ha sucedido. En esos momentos yo sólo veía mi presente hecho un desastre cuando en realidad Dios me estaba creando un futuro. En estos momentos donde nada me parece tener sentido, puedo confiar en que Dios ya lo ha hecho antes.

La gente va y viene. Las emociones aparecen y desaparecen. Las circunstancias cambian. Pero el amor de Dios no. Él no. Él se mantiene firme en su decisión de amar y de velar por los suyos.

En su libro "la sonrisa escondida de Dios", John Piper escribe:

"La ironía y la desproporción son formas de actuar de Dios. Él nos mantiene fuera de equilibrio con sus conexiones impredecibles. Nosotros  creemos saber cómo se hace algo grande, y Dios lo hace pequeño. Pensamos que todo lo que tenemos es débil y pequeño, y Dios lo hace grande".

Por su parte, John Buyan escribe en "un consejo a tiempo":

"No podríamos vivir sin esos giros que toma la mano de Dios sobre nosotros. Tendríamos demasiada carne si no pasáramos nuestras estaciones invernales. Se dice que en algunos países, los árboles crecen, pero no dan fruto porque en esos lugares no hay invierno."

Ningún creyente estará excento de sufrimiento en esta vida. El plan no es que estemos cómodos, sino que podamos ser más como Jesús, y que en medio de todo Dios nos sea suficiente. A veces eso implica agotar nuestros recursos. Y no es que, como en algún momento lo pensé, Dios sea cruel.  Dios es bueno, el tiempo siempre se ha encargado de darle la razón.

Y bueno, les dejo una cita de William Cowper sacada de "Dios se mueve de manera misteriosa":

No juzgues al Señor con tus débiles sentidos, sino confía en Él por su gracia; Detrás de una providencia que frunce el ceño, Él esconde un rostro  sonriente. 
 
Isarona


isarona@hotmail.es





Dejo la foto de uno de mis amaneceres favoritos. Uno de esos que no esperaba  en ese momento y llegó, así como Dios y sus bondades a mi vida. 



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