…sus dioses serán una tentación constante para ustedes.
Jueces 2:3
¿Lo has pensado? Que serías un gran cristiano si estuvieras
rodeado de grandes cristianos? ¿Has
pensado algo como: “sería fácil creer y crecer si tuviera un grupo de amigos
que ardiera por el Señor”, o “Si la iglesia tuviera esto, todo sería diferente”.
Cuántos hemos pensado que si tuviéramos otra familia no estaríamos tan
malhumorados; o que si nuestra economía fuera diferente estaríamos un poco más
agradecidos; o que si nuestro trabajo fuera un poco más fácil leeríamos más la
Biblia u oraríamos más….
He estado pensando en eso. Ayer terminé de editar una novela
que escribí, y eso porque me dije “¡Ya basta Isarona! ¡No necesitas esperar
tener tiempo, sino apartártelo!” Y sí, funcionó.
Muchos esperamos buenas condiciones para poder obedecer.
Creemos que si Dios nos diera un poco más de esto, o aquello, nosotros seríamos
más de lo que estamos llamados a ser, pero no es así.
Nuestra falta de carácter no mejorará con mejores
condiciones, y, aunque podría
facilitarlo un poco, no necesariamente lo hace, así que no deberíamos esperarlas.
No habrá un momento libre de distracciones para buscar al
Señor en nuestras vidas. No habrá un lugar lo suficientemente silencioso para
orar por días en la casa. No habrá una iglesia lo suficientemente perfecta para no lastimarnos nunca, ni una familia lo suficientemente perfecta
para no herirnos jamás. No sueñes con que llegarán las condiciones perfectas para buscar a
Dios, o escucharle, o aprender de Él. Necesitamos buscarle a pesar de toda distracción
y en medio de tanto ruido.
Podemos buscar lo más tranquilo, lo más alejado, lo más
íntimo… aunque eso es como buscar silencio
en un aserradero. Apenas se ha ido una
distracción cuando ya ha venido otra. Vez tras vez, momento a momento
necesitamos buscarle en medio de y a pesar de todo.
Más que meter una cita en una apretujada agenda, así como un diente nuevo se hace
espacio empujando lo demás, creo que tenemos el reto y la posibilidad de
caminar con un amigo y hacer las cosas más triviales o importantes a su lado. No creo que sea cuestión de “hacerle espacio”,
sino más bien, hacerlo nuestro espacio.
Ningún santo tuvo un camino llano para ir tras los pasos de Jesucristo, ni lo habrá en estos tiempos. Tantos medios electrónicos intentan llamar nuestra atención y opacar el verdadero placer al que estamos llamados, que a veces me parece que estamos en desventaja con aquellos que no conocieron la televisión o las redes sociales.
No creo poder mejorar a C.S.Lewis cuando dijo:
“Si nos lo permitimos, siempre estaremos esperando a que una
u otra distracción termine antes de
terminar nuestro trabajo. Las personas que logran mucho son aquellas que desean
tanto el conocimiento que lo buscan aún cuando las condiciones no son
favorables. Las condiciones favorables nunca llegan.”
Y es cierto. Estamos llamados a una búsqueda constante, sin
importar lo que pase… o no pase.
¡Soli Deo Gloria!

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