"Oh, Jerusalén (México), yo he puesto centinelas en tus murallas; ellos orarán continuamente, de día y de noche.No descansen, ustedes que dirigen sus oraciones al Señor.No le den descanso al Señor hasta que termine su obra, hasta que haga de Jerusalén el orgullo de toda la tierra." Isa. 62:6
"Debido a que amo a Sion (o a México), no me quedaré quieto. Debido a que mi corazón suspira por Jerusalén, no puedo quedarme callado. No dejaré de orar por ella hasta que su justicia resplandezca como el amanecer, y su salvación arda como una antorcha encendida". Isa 62:1-2
Hoy en la mañana me levanté temprano a orar. Dios me hizo
entender desde antes de que saliera el sol, que hoy sería un día muy difícil
para México, pero que Él usaría eso para despertar y avivar a su iglesia y para hacer
que su nombre sea conocido.
Sé que muchos no votaron por Peña Nieto, y sé que muchos creímos (en su momento) que fue injusto; sin embargo, no debemos olvidar que las cosas que suceden en nuestro gobierno son más espirituales que naturales.
No tratemos de combatir lo espiritual con críticas, quejas, o hasta juicio sobre esas personas establecidas por Dios. Nuestras armas están en lo espiritual. No nos rebajemos a tratar de cambiar las cosas con palabras, o marchas, cuando tenemos la oración y la comunión con el creador.
Si luchamos contra el gobierno, luchamos contra Dios. Dios los estableció aunque no nos gusten, porque eso es lo que merecemos. La culpa es de los cristianos por no clamar para que su amor llene esta tierra. Hemos dejado que esta tierra sea contaminada y tenemos que llenarla de amor para que Dios cambie eso. Nuestra parte es predicar, orar y obedecer. Nosotros hacemos lo que nos toca, Dios hace lo que prometió.
Antes de que Dios restaure el gobierno, necesita restaurar la alabanza y la adoración en nuestros corazones. Necesitamos vivir el evangelio para vivir al Dios de la Biblia.
¡Que Dios tenga misericordia de México y que su nombre sea conocido en esta tierra!
Léanse Isaías 62 ;) Ahí está una pequeña prueba de lo que Dios quiere que sintamos por México.
¡Que Dios sea conocido tan grande como es en nuestra tierra!
Sé que muchos no votaron por Peña Nieto, y sé que muchos creímos (en su momento) que fue injusto; sin embargo, no debemos olvidar que las cosas que suceden en nuestro gobierno son más espirituales que naturales.
No tratemos de combatir lo espiritual con críticas, quejas, o hasta juicio sobre esas personas establecidas por Dios. Nuestras armas están en lo espiritual. No nos rebajemos a tratar de cambiar las cosas con palabras, o marchas, cuando tenemos la oración y la comunión con el creador.
Si luchamos contra el gobierno, luchamos contra Dios. Dios los estableció aunque no nos gusten, porque eso es lo que merecemos. La culpa es de los cristianos por no clamar para que su amor llene esta tierra. Hemos dejado que esta tierra sea contaminada y tenemos que llenarla de amor para que Dios cambie eso. Nuestra parte es predicar, orar y obedecer. Nosotros hacemos lo que nos toca, Dios hace lo que prometió.
Antes de que Dios restaure el gobierno, necesita restaurar la alabanza y la adoración en nuestros corazones. Necesitamos vivir el evangelio para vivir al Dios de la Biblia.
¡Que Dios tenga misericordia de México y que su nombre sea conocido en esta tierra!
Léanse Isaías 62 ;) Ahí está una pequeña prueba de lo que Dios quiere que sintamos por México.
¡Que Dios sea conocido tan grande como es en nuestra tierra!
Isarona

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