Yo jamás creí en Santa Claus, ni en los reyes magos, ni en el hada de los dientes, ni en el ratón perez, ni en ninguna cosa similar. Mis papás me educaron de esa manera. Sí recibía juguetes, pero siempre me decían que ellos me los estaban dando... no el gordito vestido de rojo del trineo.
Muchas veces me han dicho que no tuve infancia por eso, pero cuando me dicen cuánto lloraron cuando supieron que no era verdad, siempre digo que estuvo mejor no creer una mentira desde el principio.
Curiosamente, de la misma manera que los niños se inclinan a creer en la fantasía, nuestro corazón se inclina a creer las mentiras. Jeremías 17:9 dice:
Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?
Esto quiere decir que no solo debemos cuidar nuestro corazón (prov.4:23), también nosotros nos debemos cuidar de él. Stephen Covey utiliza una analogía muy interesante en su libro First Things first. Dice que nuestras emociones tienen la habilidad de desvirtuar la realidad como cuando una linterna sobre un reloj de sol. De esa manera tú puedes lograr que ese reloj marque cualquier hora, pero aunque te dé la hora tú sabes que no es la correcta. Eso se debe a que nosotros hemos manipulado la fuente de luz.
Las emociones de nuestro corazón hacen lo mismo con nuestras circumstancias. Nos pueden decir mentiras para que nosotros solo escuchemos lo que queramos, por eso no le podemos creer a nuestro corazón.
Últimamente he batallado mucho con las emociones de mi corazón, pero como dice Harris en Le dije Adiós a las Citas Amorosas, debemos cuidar nuestro corazón, pero también debemos tratarlo como a un loquito atado a una silla que está tratando de soltarse (y engañarnos).
El que te sientas solo/a no significa que lo estés. El que te sientas feo/a no significa que lo estés. El que sientas que nadie te ama no significa que sea verdad... de la misma manera que creer en Santa Claus con todas tus fuerzas no le hará bajar por la chimenea de tu casa (si tienes chimenea, yo no tengo XD).
Deja de creerle a tu corazón sus emociones porque muchas veces son mentiras. La verdad se encuentra en la palabra. Aférrate de sus promesas y comienza a vivir basado en la realidad.
¡¡Tienes familia!!
"Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, y hermana y madre" Mateo 12:50
¡¡Tienes un papá!!
"Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba Padre! (¡papito!) Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de dios por medio de Cristo" Gálatas 4:6-7
¡¡Tú y Dios son un equipo invencible!!
"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece". fil. 4:13
¡¡Tu vida tiene un plan maravilloso!!
"Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jeshová, pensamientos de paz y no de mal, para daros el fin que esperáis" Jer. 29:11
¡¡Dios puede hacerlo!!
"He aquí que yo soy Jehová, Dios de toda carne; ¿Habrá algo que sea difícil para mí?" Jer. 32:27
¡¡Dios no te rechaza!!
"Todo lo que el Padre me dá, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le hecho fuera" Juan 6:36
¡¡Estás guapo/a!!
"Muéstrame tu rostro, hazme oír tu voz; porque dulce es la voz tuya, y hermoso tu aspecto" Cantares 2:14b
¡Hay tántas cosas para tí que no me cabría todo el blog para decírtelas! ¿Por qué mejor no vas a la Biblia y las encuentras tú mismo/a? Deja de creerle a tus sentimientos y basarte en ellos. No podemos dar la hora correcta en un reloj de sol manipulando la luz con una lámpara. No podemos ser felices si basamos nuestras decisiones en las emociones de nuestro cambiante corazón. No podemos pasar la vida creyendo en Santa Claus...
Bendiciones!!!


1 comentario:
voylas no se komo llegue aki pero ke interesante..buen post jeje
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