He estado revisando mis diarios y mis TCDs para transcribir y publicar cosas que he aprendido. Hoy me pidieron que escribiera algo del tiempo de Dios. Y encontré en el TCD de febrero de este año algo acerca del tiempo de Dios (raro, ¿no? Encontrar en el Tiempo con Dios algo acerca del tiempo de Dios… ¡dah! Mal chiste mío =P)
Bien, ¿recuerdas la historia de Lázaro? Si no te lo presento. Lázaro era un amigo de Jesús y tenía dos hermanas. Ambas eran amigas de Jesús también (Juan 11:5) Bueno, pues resulta que Lázaro se enferma mientras Jesús está en otro lugar, así que sus hermanas le mandan a avisar a Jesús lo que está pasando.
Veamos lo que dice Juan 11 (DHH)
3 Así, pues, las dos hermanas mandaron a decir a Jesús:-Señor, tu amigo querido está enfermo4 Jesús, al oírlo, dijo: Esta enfermedad no va a terminar en muerte, sino que ha de servir para mostrar la gloria de Dios, y también la gloria del Hijo de Dios.5 Aunque Jesús quería mucho a Marta, a su hermana y a Lázaro,6 cuando le dijeron que Lázaro estaba enfermo se quedó dos días más en el lugar donde se encontraba.
Bien, ¿Qué debería llamar nuestra atención? Que Jesús se quedó dos días más justo en el lugar donde estaba. Jesús no tenía prisa por llegar con su amigo. La Biblia expresa que Lázaro era una persona que amaba. No sé tú, pero generalmente cuando amamos a alguien solemos buscar estar con esa persona… mucho más en situaciones difíciles. Seguramente tú también le has mandado un mensaje, o llamado por teléfono a tu amig@ cuando está enferm@, ¿no? Ahora imagina aquellos tiempos (te informo que Jesús no traía celular ni usaba e-mail), la única manera de ver a alguien era ir a donde estaba esa persona. Cero skype, cero msn, cero Facebook para poner un “espero que mejores pronto” en el muro de Lázaro…
Si Jesús quería estar ahí, tenía que ir. Pero se quedó “dos días más en el lugar donde se encontraba” ¿Ves que Jesús no tenía prisa?
Bien, si no has leído esta historia te diré lo que sigue: Lázaro muere.
Es hasta entonces cuando Jesús decide ir a verlo. ¿Y sabes qué les dice Jesús a sus discípulos? Les dice: “Lázaro ha muerto. Y me alegro de no haber estado allí, porque así es mejor para ustedes, para que crean. Pero vamos a verlo” (Juan 11:14-15).
Jesús sabe exactamente lo que está sucediendo… y se espera a que Lázaro muera para ir ¿Te parece que Jesús iba demasiado tarde?
Cuando María (una hermana de Lázaro, y también amiga de Jesús) se entera de que Jesús ya viene en camino sale de prisa a encontrar a Jesús ¿Y adivina qué le dice?
33 Cuando María llegó a donde estaba Jesús, se puso de rodillas a sus pies, diciendo: Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.
Las hermanas esperaban que Jesús viniera corriendo a su aldea, después de todo ellas fueron las que enviaron los mensajeros. ¿Te puedes identificar con María? Yo sí. Hay veces donde llegué a pensar que si Dios hubiera hecho tal o cual cosa hubiera sido mejor. Si tu hubieras…. Yo estaría en tal lado, hubiera pasado esto… o no hubiera pasado aquello. Algunas veces podemos llegar a pensar que Jesús llegó demasiado tarde.
Así comienza una pequeña conversación entre Marta y Jesús donde primero le dice lo que pudo haber sido y no fue debido a su “tardanza, pero luego deja de enfocarse en Jesús, sus autoridad, su poder y sus promesas. Su enfoque cambia totalmente, y es ahí donde María toma la actitud de “creeré en ti sin importar lo que suceda”.
¿Te dije que ese no es el final de la historia? Bueno…pues…. ¡No es el final de la historiaaa! (énfasis mío). Jesús va a donde estaba el sepulcro y llora. Jesús se identifica totalmente con las emociones humanas. Si hay alguien que conoce lo que es perder algo que amas, ese es él.
39 Jesús dijo: -Quiten la piedra. Marta, la hermana del muerto le dijo:-Señor, ya huele mal, porque hace cuatro días que murió.40 Jesús le contestó:-¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?
Uhmm… sigue una extraña orden de Jesús ¿Abrir el sepulcro de un muerto que ya apesta por el tiempo? Sin embargo, nadie se esperaba el plan de Dios. Jesús da gracias y le grita a Lázaro que salga…. ¿Y adivina queee? Pues Lázaro sale.
Aparte del gran poder de Dios, esta historia me recuerda una cosa. El tiempo de Dios no siempre se parece a nuestros tiempos. A veces parece que Dios está quedándose en el mismo lugar sin hacer caso a nuestro llamado, y podemos escucharnos a nosotros mismos diciendo con la misma urgencia que Martha y María:
-¡Hey! ¡Dios! ¡Mi sueño está por morir! ¡Mis planes están agonizando! ¡Mi situación es terrible! ¿Acaso no piensas venir? ¡Te estoy llamando!
A veces nuestros sueños mueren y pensamos que Dios llegó demasiado tarde. Y que si las cosas hubieran salido como pensábamos hubiera sido mejor.
¿Pero sabes? Es ahí cuando Dios nos dice: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?
¿Recuerdas que Jesús predijo que esa enfermedad no iba a terminar en muerte, sino que serviría para mostrar la gloria de Dios y del Hijo de Dios? Jesús sabía exactamente en qué momento debía llegar para que ese propósito se cumpliera. Si hubiera llegado antes probablemente le hubiera sanado y no hubiera habido una resurrección, si hubiera llegado después probablemente los muchos judíos que estaban acompañando a sus hermanas ya se habrían ido y no hubieran creído al ver el milagro (Juan 11:45). Jesús conocía perfectamente el plan que había detrás de su “retraso de dos días”.
Todos pasamos por momentos donde parece que Dios no se está moviendo del lugar donde está y nos preguntamos por qué no se apresura. Pero si leemos con atención esta historia podremos ver que Jesús actúa justo a tiempo. No antes, no después. Simplemente en el momento correcto para cumplir su palabra (no terminará en muerte), para mostrarnos su soberanía y poder (…ha de servir para mostrar la gloria de Dios, y también la gloria del Hijo de Dios), para recordar que debemos tener fe aunque no entendamos (¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios? Y, como consecuencia, darnos un final más feliz y glorioso del que podríamos imaginar.
Así que la próxima vez recuerda esto y no te desesperes. Dios llegará y hará lo mejor en el momento exacto. Esperar que Dios haga lo que tú quieras en el tiempo que quieres no es el mejor plan. Si Dios cambia tus planes no te pongas triste, alégrate de que el está demasiado involucrado en tu vida como para dejar tu vida en tus manos.
Si tienes problemas con esperar el tiempo de Dios recuerda que sus pensamientos para ti son de paz y no de mal para darte el fin que esperas (Jeremías 29:11) y que sus caminos y pensamientos son más altos que los tuyos (Isa 55:9). Y si sientes que Dios ya se está tardando, abre bien tus oídos porque muy probablemente le escuches decirte como a Marta:
¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?
Esperar que llegue el tiempo perfecto de Dios requiere que confiemos en su bondad. Desarrollamos paciencia al confiar (en) que Dios nos va a negar ciertas cosas buenas en el presente, porque tiene algo mejor para nosotros en el futuro – Josh Harris


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