Cada mañana, mis alumnitos y yo platicamos y luego les hago
una pregunta acerca de cualquier cosa.
¿Cuál es tu color favorito? ¿Cuál es el bicho más raro que has conocido?
¿Cuántas hojas tiene un árbol? Lo que sea.
La pregunta del día de hoy fue: ¿Qué tan grande crees que es una
estrella? Pero no imaginaba lo que responderían.
Una respondió que eran pequeñas, como una luciérnaga,
diminutas. Otro abrió los brazos hasta donde pudo y dijo que ese era su tamaño. El que más se acercó a la realidad fue un niño que dijo que una
estrella era del tamaño de dos salones. :/
Nadie se fue a lo colosal, nadie pensó que era algo grande.
Desde aquí se ven las estrellas pequeñas y así fue como las pensaban.
Les expliqué que vivimos en un municipio que está adentro de
un estado, que está adentro de un país, que está adentro de un continente, que
está en la tierra, que la tierra es mucho más pequeña que el sol... y que el sol es una
estrella.
Sus ojos abiertos como platos. ¡Eso sí es grande! Volví a
lanzar la misma pregunta. ¿Qué tan grande es una estrella? Las respuestas
fueron “un poco más grandes”. De pensar que era del tamaño del salón, creyeron
que era del tamaño de unos tres salones. Y en lugar de abrir los brazos,
estiraron los brazos a más no poder. De ese tamaño es una estrella.
Me da curiosidad pensar en que Dios es más grande que una
estrella, pero a veces ni la estrella la podemos asimilar porque es demasiado
grande. Muchas veces me he quebrado la cabeza pensando en cómo será Dios, y
siempre que imagino algo me digo a mí misma “debe ser más grande”.
Increíble, ¿no?
No importa lo que pensemos de Dios, Él no es así. Simplemente porque nuestras
cabezas no están hechas para comprender lo infinito. Por más grande que lo imaginemos, siempre nos
quedamos cortos. Posiblemente, si la eternidad nos fuera revelada, nuestras
cabecitas tronarían como un foquito de árbol de navidad si lo conectas a la
energía de toda una central eléctrica.
¿De qué tamaño crees que es una estrella? O mejor aún… ¿De
qué tamaño es el creador de las estrellas? Estira tus brazos o imagina que es
del tamaño que quieras… No importa lo que creas, sé que en cuanto lo veamos nos sorprenderá.
¡Soli Deo Gloria!
Isarona
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